La victoria de Ole Miss ante LSU estuvo rodeada por meses de resentimiento hacia Lane Kiffin, cuya salida rumbo a Baton Rouge encendió a la afición.
Ole Miss convierte el regreso de Lane Kiffin en una catarsis en The Grove

Ole Miss vivió una jornada cargada de emoción y resentimiento en The Grove, el tradicional espacio de reuniones de su afición. La visita de LSU convirtió el partido en el escenario del reencuentro con Lane Kiffin, quien había dejado el programa para asumir el mando de los Tigers.
Meses de espera y mensajes contra Kiffin
Durante los 293 días posteriores a la marcha del entrenador, los aficionados prepararon carteles y pancartas para expresar su decepción. La salida de Kiffin, después de una larga deliberación y en pleno tramo decisivo de la temporada, fue interpretada por muchos seguidores como una traición.
En The Grove aparecieron referencias a sus declaraciones, a la rivalidad entre Ole Miss y LSU y a los jugadores y entrenadores que decidieron permanecer en Oxford. Algunas familias trabajaron durante meses en diseños que mezclaban humor, ironía y orgullo por el programa, mientras la afición recibía a los visitantes en un ambiente de fiesta universitaria.
Una victoria para cerrar la herida
La tensión se mantuvo hasta el final del encuentro. Con 58 segundos por jugar, el esquinero Jaylon Braxton interceptó el último pase de LSU y aseguró el triunfo de Ole Miss. En las gradas sonó “Dancing Queen”, los aficionados cantaron “Callin’ Baton Rouge” y el quarterback Trinidad Chambliss saltó hacia el público.
Después de meses de espera, la victoria permitió a Ole Miss transformar el malestar en alivio. La celebración en The Grove no solo acompañó el resultado ante LSU: también representó la liberación de una afición que había convertido el regreso de Kiffin en uno de los partidos más esperados de su calendario.
Fuente: reporte original. Edición Depornaticos.
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